Argentina

Foto sepia
                                Luisa Futoransky

 

Así debimos de haber permanecido
con una pequeñísima imperfección que nos haría sublimes, inmarcesibles: el volado del calzón desparejo
un levísimo fruncimiento del ceño
la piel tan tersa
rivalizando con el primer durazno de estación

En algún firmamento, así somos.
La casa hermosa, el jardín pulcro

La rueda de la vida brinca, reina
la flecha de la aguja trucada, desde el vamos
pero tanto desmayabas por jugar que girabas la manivela con fruición
a sabiendas que los prodigios no eran ni de tu voz ni de tu tiempo

un mundo de abrazos y humores exangües fue tu lote
y confundiste géneros, meteoros con planetas,
derroche y derrota, tan vecinos.

Entre los pliegues vagamente celestes zurcidos de la burqa
Detrás de las escarificaciones anidan destellos de soberbia

Aquí y ahora
mi desvencijada máquina de vivir.

 


Lik, la de la foto
                                Luisa Futoransky

 

Un animal inquieto en su radiante madurez
un manojo de luz que se derrama con intermitencia de faro,
de estrella tan remota.

Y te duermes, nena, con tus juguetes acariciados con largueza
los nombres de ciudades ultramarinas donde pierdes leyes y ceñidores
ebria de absoluto en zoológicos y bazares donde impera desconcierto

Sobria, la foto retiene y revela la escueta timidez
en la arrogancia de algún gesto
En cambio tus lágrimas que nunca dejan presa
asoman detrás de la sombra, las perras
van así, de peñasco en peñasco, construyendo nido
en la comisura alzada de tu sonrisa
y alojarándose en tu repentino desfallecimiento
Un escalofrío inextricable revelará, a deshoras
tu melancolía,
sin remedio.

Repican los grillos en los llanos del sur.
La más cálida aguarda el brazo de su abrazo y tiene dispuesto para el asombro, cree, el más secreto amor.

Desde la otra orilla el remolino parece un sistema solar.
Pajitas, troncos, serpientes de río, ahogados, bagres y viejas, bronca, esperanzas, marcos desquiciados; en el estuario, todo vale.
Hasta los hoyos negros del firmamento que no te ofrezco.
Te desgrané en las aspas de loas y blasfemias, de crónica y cantigas. Atrapando nada.

 


Poda severa
                                Luisa Futoransky

 

Amor trota con pies de légamo
chapoteamos,
Sancho

Eso, polvo de estrellas
y nada más que vanidad.

De ortigas y lianas
sangre derramada y vinos de la tierra
mero espejismo
la mi vida
esta larga marcha
hasta perderte

 


 

Luisa Futoransky
92, rue Jeanne d'Arc
75013 - Paris
Francia
Correo electrónico: luisa.futoransky@wanadoo.fr

Luisa Futoransky nació en Buenos Aires, en 1939 y vive en París donde trabaja como periodista en la agencia AFP.

Entre los libros de poemas que publicó, destacan:
Partir, digo. 1982.Editorial Prometeo, Valencia, España.
La sanguina. 1987 Ediciones Taifa, Barcelona, España.
Cortezas y fulgores. 1997. Editorial Barcarola, Albacete, España
Antología poética. 2002, Fondo Nacional de las Artes, Argentina

Novelas: Son cuentos chinos, 1983, Ediciones Albatros, Madrid, España. 2ª edición, Trilce, Montevideo, Uruguay. (l986) y 3ª edición, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina (1992). De Pe a Pa, Editorial Anagrama, Barcelona, España. 1986 2ª edición, Plaza y Janés, ediciones de bolsillo, Barcelona (2000) Urracas, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina. 1992
Inédita: Formosas

Ensayos Pelos, Ediciones Temas de Hoy, Madrid, España. l990
Lunas de miel, 1996, editorial Juventud, Barcelona, España. 2ª edición, 2001: Espasa Calpe, ediciones de bolsillo.
Inédito: Crónica de las supersticiones urbanas

Entre las distinciones que le fueron concedidas está la condecoración de Artes y Letras de Francia, y entre las recompensas, las becas de la Fundación Guggenheim de Estados Unidos, y del Centro Nacional de Letras de Francia, como así también el ser escritora invitada en la Universidad de Berkeley, en California.

© GRUPO PALAVREIROS - 1999/ 2004
TODOS OS DIREITOS RESERVADOS