Foto
sepia
Luisa
Futoransky
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Así
debimos de haber permanecido
con una pequeñísima imperfección que
nos haría sublimes, inmarcesibles: el volado del
calzón desparejo
un levísimo fruncimiento del ceño
la piel tan tersa
rivalizando con el primer durazno de estación
En algún firmamento, así
somos.
La casa hermosa, el jardín pulcro
La rueda de la vida brinca, reina
la flecha de la aguja trucada, desde el vamos
pero tanto desmayabas por jugar que girabas la manivela
con fruición
a sabiendas que los prodigios no eran ni de tu voz ni de
tu tiempo
un mundo de abrazos y humores exangües
fue tu lote
y confundiste géneros, meteoros con planetas,
derroche y derrota, tan vecinos.
Entre los pliegues vagamente celestes
zurcidos de la burqa
Detrás de las escarificaciones anidan destellos de
soberbia
Aquí y ahora
mi desvencijada máquina de vivir.
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Lik,
la de la foto
Luisa
Futoransky
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Un
animal inquieto en su radiante madurez
un manojo de luz que se derrama con intermitencia de faro,
de estrella tan remota.
Y te duermes, nena, con tus juguetes
acariciados con largueza
los nombres de ciudades ultramarinas donde pierdes leyes
y ceñidores
ebria de absoluto en zoológicos y bazares donde impera
desconcierto
Sobria, la foto retiene y revela
la escueta timidez
en la arrogancia de algún gesto
En cambio tus lágrimas que nunca dejan presa
asoman detrás de la sombra, las perras
van así, de peñasco en peñasco, construyendo
nido
en la comisura alzada de tu sonrisa
y alojarándose en tu repentino desfallecimiento
Un escalofrío inextricable revelará, a deshoras
tu melancolía,
sin remedio.
Repican los grillos en los llanos
del sur.
La más cálida aguarda el brazo de su abrazo
y tiene dispuesto para el asombro, cree, el más secreto
amor.
Desde la otra orilla el remolino
parece un sistema solar.
Pajitas, troncos, serpientes de río, ahogados, bagres
y viejas, bronca, esperanzas, marcos desquiciados; en el
estuario, todo vale.
Hasta los hoyos negros del firmamento que no te ofrezco.
Te desgrané en las aspas de loas y blasfemias, de
crónica y cantigas. Atrapando nada.
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Poda
severa
Luisa
Futoransky
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Amor
trota con pies de légamo
chapoteamos,
Sancho
Eso, polvo de estrellas
y nada más que vanidad.
De ortigas y lianas
sangre derramada y vinos de la tierra
mero espejismo
la mi vida
esta larga marcha
hasta perderte
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Luisa Futoransky
92, rue Jeanne d'Arc
75013 - Paris
Francia
Correo electrónico: luisa.futoransky@wanadoo.fr
Luisa
Futoransky nació en Buenos Aires, en 1939 y vive en París
donde trabaja como periodista en la agencia AFP.
Entre los libros de poemas que publicó,
destacan:
Partir, digo. 1982.Editorial Prometeo, Valencia, España.
La sanguina. 1987 Ediciones Taifa, Barcelona, España.
Cortezas y fulgores. 1997. Editorial Barcarola, Albacete, España
Antología poética. 2002, Fondo Nacional de las Artes,
Argentina
Novelas: Son cuentos
chinos, 1983, Ediciones Albatros, Madrid, España. 2ª
edición, Trilce, Montevideo, Uruguay. (l986) y 3ª
edición, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina (1992).
De Pe a Pa, Editorial Anagrama, Barcelona, España. 1986
2ª edición, Plaza y Janés, ediciones de bolsillo,
Barcelona (2000) Urracas, Editorial Planeta, Buenos Aires, Argentina.
1992
Inédita: Formosas
Ensayos Pelos, Ediciones Temas de Hoy, Madrid,
España. l990
Lunas de miel, 1996, editorial Juventud, Barcelona, España.
2ª edición, 2001: Espasa Calpe, ediciones de bolsillo.
Inédito: Crónica de las supersticiones urbanas
Entre las distinciones que le fueron concedidas
está la condecoración de Artes y Letras de Francia,
y entre las recompensas, las becas de la Fundación Guggenheim
de Estados Unidos, y del Centro Nacional de Letras de Francia,
como así también el ser escritora invitada en la
Universidad de Berkeley, en California.
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