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Tierra
Ramas y arbustos, se abrazaban a las tapias...
y tímidas se mostraban a las rústicas calles.
Las aves, traían en sus voces...
la canción de una civilización natural.
El viento mensajero traía
y llevaba...
el folclor, el canto... la onomatopeya.
Y al amanecer, el sol, desde el
oriente...
empañaba los fornidos montes de mi tierra.
Así, en el pacto de leña
y fuego...
alumbraba los dorados brazos del campesino.
Luego... hombre y animal, machos
y hembras...
se tendían al corpiño verde de las praderas.
Donde se escuchaba el sermón
de las nubes...
que daban voces de agua al sediento surco.
El arco iris señalaba la
tierra fértil...
y la tierra llamaba al hombre.
Y en pacto laborioso, hombre y tierra...
florecían y engendraban el fruto.
Mientras que hoy, la nube...
amenaza con impuras monstruosidades.
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